Archive for May, 2009

Alexandra Zapata, Pasión por la Moda.

Posted on May 8th, 2009 in Uncategorized | No Comments »

 
La joven diseñadora Venezolana Alexandra Zapata

Desde muy pequeña, Alexandra Zapata tuvo claro que su destino estaría vinculado al diseño de modas y sus primeras experiencias fueron crear los vestidos de las muñecas con las que jugaba, así como constantemente dibujar ropa sobre las siluetas femeninas que trazaba en un cuaderno que sigilosamente cuidaba y ya mas adelante aún a muy corta edad diseñar y confeccionar disfraces para ella misma y sus hermanas. Poco a poco se fue introduciendo de lleno en el mundo de la moda, tras estudiar en dos escuelas de diseño en su natal Caracas.

Ya desde niña, Alexandra Zapata, sentía gran atracción por el mundo de telas y colores. Hoy por hoy, esta pasión ya no sólo ocupa todas las horas laborales de esta diseñadora venezolana, sino que también destina a esta dedicación, gran parte de su tiempo de ocio. Se trata de un terreno que más que gustarle, le apasiona.

Para hablarnos de sí misma, Alexandra conversa calmada, en cierta forma deja mostrar su modestia. Al argumentar, utiliza muy poco las manos. Para la foto, una pose un tanto informal y sofisticada, en contraste con la alegría que parece provocarle el hablar de los planes futuros de su tienda.

Nos cuenta que aprendió de éste mundo de la moda gracias a su abuela que, mientras cosía la colocaba a su lado y Alexandra imitaba al milímetro sus movimientos. No es de extrañar, que afirme pues que, de alguna manera, su abuela Carmen es la responsable de ese amor que siente por la moda y la confección. “Ella, en cierto modo ha sido la “culpable” de que yo lleve este amor de la moda en la sangre”, nos comentó.

Con tan sólo veinticinco años, Alexandra se identifíca como una diseñadora de moda urbana de líneas clásicas y toques elegantes, dice sentirse muy atraída por realizar vestidos de fiesta y de novia, y admira abiertamente los desfiles de moda que ve a diario en la calle, ya que es ahí en la propia calle, donde se ven reflejadas las tendencias reales, y el lugar donde verdaderamente se crea y se impone la moda. Confiesa entretenerse mucho en la observación de la moda que ve a diario, destacando la diversificación de estilos que existe en cada uno de nosotros. Para mantenerse al día, si lo necesita, se sirve de la internet y de revistas de moda, que le ayudan a estar actualizada y de las que confiesa ser una compradora nata.

Vestido de Novia diseñado por Alexandra Zapata

Tú como joven diseñadora que eres ¿Cómo ves el panorama de la moda en los últimos años?
Pienso que la creatividad es muy amplia y siempre salen ideas innovadoras. Además, es algo innegable que cada vez hay mas público interesado en la moda con deseos de seguirla e ir a la última.
Háblanos de tus diseños. Cuéntanos de Tejidos, influencias, colores etc…
Mi últimos diseños vienen con una tendencia estética más urbana, con muchos colores, de texturas que caen o mas voporosas, ademas hay prendas reversibles, en relacion a mis vestidos de novia continuo en la línea de los encajes y piedreria bordada, que siempre los incluyo, pues a mi parecer, les da un toque más romántico a algunas de las prendas.
¿A quien admiras?
Jon Galiano. Me fascina por que es auténtico y muy creativo.
¿Qué les falta a los jóvenes diseñadores?
A los jóvenes diseñadores les sobra energía, fuerza, originalidad y buenas ideas, pero nos faltan ayudas y reconocimiento. Es mucha gente que por falta de medios económicos, tiene que dejar atrás sus sueños, y a veces sentirse sin soluciones. Es una pena, la verdad, que muchos de nuestros trabajos muchas veces se nos queden en el camino.
¿Te consideras una afortunada o has tenido que batallar mucho por el camino?
Por una parte me siento afortunada, ya que puedo hacer lo que siempre había deseado. Apenas llevo dos años en el mundo de la moda, y en el terreno laboral y creo que me ha ido bastante bien. He tenido la oportunidad de participar en varios eventos de moda, vendo mis vestidos y poco a poco me quiero ir expandiendo hasta poder tener mi propia tienda o atellier. Pero para eso, como no, he tenido que batallar y trabajar muchisimo para mantenerme, desde luego.
¿A quién te gustaría vestir?
A Ruddy Rodriguez que es una actriz que admiro ademas de ser una amiga muy querida de mi familia, pero lo cierto es que aparte de ella no tengo un personaje concreto al cual me gustaría vestir. Mi ilusión es vestir a personas y que se sientan felices con ello.
¿Con qué prenda te quedas?
Me quedo con las chaquetas y faldas. Y los jeans, por supuesto!
¿Qué fue lo primero que diseñaste?
Lo primero que diseñe fue un vestido, lo dibuje, lo corte y lo cosí ,y luego me lo probé… ja ja ja..
¿Cuál es tu objetivo en la moda?
Seguir creando mientras tenga aceptación.
Qué objetivos tienes de cara al futuro y cuales son tus anhelos de aquí a 5 años?
Primero de todo, debo seguir aprendiendo, ir creando nuevos diseños, seguir promocionándome. Entre mis objetivos a medio plazo, entraría el poder tener mi marca un poco más consolidada, ser propietaria de una tienda donde poder vender mis colecciones… También me interesa viajar al extranjero para analizar el mercado y ver que posibilidades hay para introducir y promocionar mi moda en diferentes países. Bueno, en definitiva hay que moverse, tratar de contactar con diseñadores que estén en el mismo círculo que tú, de ahí, me han salido varios contactos de clientas, buenos proyectos y buenas propuestas.

Ruddy Rodríguez participa en la telenovela ¡Qué Clase de Amor!

Posted on May 8th, 2009 in Uncategorized | No Comments »

La reconocida actriz venezolana Ruddy Rodríguez participa en algunos capítulos de la serie juvenil ¡Qué Clase de Amor! donde encarna a Aurora, una especie de vidente malvada pero con algunos toques cómicos. “No podía negarme ante la petición que me hizo el escritor Benjamín Cohen. Me pidió que ‘por favor’ lo ayudara en un par de escenas y le dije que contara conmigo, pues es mi amigo y lo quiero mucho. Además me asombró su entusiasmo para emprender un nuevo proyecto independiente”.

Su participación es corta pero lo hizo “con mucho gusto” y con una emoción que se nota en su voz al hablar a través del teléfono. Durante cuatro o cinco escenas, las cuales se transmiten esta semana, se encarga de poner al descubierto “los trapitos sucios” de Diego Padilla (Andrés Gómez). Es la astróloga personal de Stefanie (Mayela Caldera) y luce absolutamente harta al pronosticarle siempre lo mismo a su clienta. “Aurora es una mujer maliciosa, una especie de villana graciosa y un poco tramposa a la que le encanta meter casquillo y exagerar en sus predicciones para sacarle dinero a Stefanie, aunque por primera vez, dirá unas cuantas verdades de Diego, el consentido de las chicas”.

Recordando la TV

Rodríguez se declara una “admiradora” de los amigos que se esfuerzan por llevarle al público producciones de calidad y salen adelante. “Leí el guión y no tardé en decirle que sí. Es algo fresco, gracioso y muy juvenil. Me sentí muy cómoda y sobretodo contenta”. Dijo que las escenas las pudo grabar en el tiempo que filmó en el país la película Venezzia. “Tengo que confesar también que me sentí extraña, pues tenía mucho tiempo sin trabajar en la televisión venezolana. Ya se me había olvidado”. La experiencia le sirvió para asegurar que estaría dispuesta a volver a actuar en una novela nacional, siempre y cuando tenga buenas ideas y esté basada en un guión de los que a ella le gusta.

“Estoy cansada de hacerle la propuesta a varios productores y no me hacen caso. Para que yo vuelva a aceptar un papel en la pantalla chica venezolana tiene que ser una historia fuera de lo común pero sobre todo muy criolla. Siempre he soñado con trabajar en un libreto que se desarrolle, por ejemplo, en una camaronera de Falcón o en los yacimientos petroleros del Zulia. Imagino lo lindo que sería una historia de amor entre dos ingenieros, y lo comparo con la novelas que en Colombia han triunfado debido a que han sabido explotar sus recursos naturales. Me refiero a Café con Aroma de Mujer y a la miniserie Leche, cuya trama central era el ganado”. Indicó que estaría dispuesta a volver a protagonizar en RCTV Internacional un unitario como Natalia de 8 a 9.

Una mujer con suerte

Para celebrar sus 23 años de carrera artística la actriz desarrolla una gira por varios estados del país de su monólogo Una mujer con suerte, el cual fue escrito por su hermano Romano Rodríguez. “Es una pieza que llevó ocho años haciéndola; me ha dejado muchas satisfacciones porque gracias a ella entendí que mi hermano mayor confió ciegamente en mi. Recuerdo la vez que me dijo: ‘Voy a escribir una obra para tí’. Yo le dije que eso era para las grandes actrices consagradas y el me respondió: ‘Tú eres una de ellas’”. Cuenta que se trata un homenaje a la mujer, un guión que la ayuda a pasar por todas las escalas de las emociones, y que hace que las damas se sientan identificadas. No duda en la posibilidad de traerla a Maracaibo. “Me encantaría pero aún no tenemos fecha. Por los momentos planeo recorrer Maturín, Puerto Ordaz, Puerto Cabello, entre otras ciudades”.

La fortuna de ser RUDDY RODRÍGUEZ

Posted on May 3rd, 2009 in Uncategorized | 1 Comment »


Coordenadas: Vestido: Paula Della Rosa. Aretes: Clara Saldarriaga. Collar: Tarbay

La eterna “Niña Bonita” reestrena sobre las tablas Una mujer con suerte y en la pantalla chica asumirá el rol de vidente en la serie juvenil Qué clase de amor. La actriz, sin embargo, no deja su vida al azar
Por Pablo Blanco. Fotos: Camilo Carvallo

A sus 42 años, Ruddy Rodríguez tiene aún el rostro de la recordada Niña Bonita (la telenovela que la catapultó al estrellato criollo en 1988). Su cuerpo -sin signos aparentes de quirófano- sigue siendo el de una Chica Bond (rol con el que hizo su discreta incursión en Hollywood en la cinta The Living Daylights, de 1987). En persona, desborda la misma simpatía y el humor con los que se le ha visto delante de las cámaras. “Me gusta burlarme de mis propias metidas de pata, para no sentir que, en efecto, las metí”, dice riendo. En estos momentos, la actriz se prepara para asumir, una vez más, el rol de Joannel, la protagonista de la comedia teatral Una mujer con suerte, un monólogo -a reestrenarse el próximo miércoles 29 de abril en Corp Banca- que le escribiera su hermano Romano Rodríguez. “El unipersonal tiene la ventaja de que, fácilmente, agarras tus ‘cachachás’ y lo presentas en cualquier parte del mundo; de hecho, con esta obra he visitado Los Ángeles, Miami, Ciudad de Panamá, Quito, Guayaquil, Bogotá, y, acá en Venezuela, he hecho varias giras nacionales. Ésta es la tercera”.


LA BUENA ESTRELLA FUI HACIÉNDOMELA CUANDO DESCUBRÍ QUIÉN ERA YO… PARA MÍ EL ORDEN ES: SER, HACER Y TENER

La pieza versa sobre una fémina que, antes del fin de una relación sentimental, congela el semen de su marido con el objetivo de practicarse, a futuro, una inseminación artificial. El argumento permite consultarle su vínculo con la maternidad. “Sí, quiero ser mamá muy pronto”, resume sin entrar en detalles. Actualmente -tal y como se reseñara en muchos medios locales- Ruddy está asumiendo su debut como productora ejecutiva de la película Venezzia (pronto en postproducción), que escribió junto al venezolano Edgar Ramírez y que protagoniza junto al mexicano Alfonso “Poncho” Herrera, ex integrante de RBD, bajo la dirección de Haik Gazarian, ex mánager de la artista.

Eso sin contar que no ha abandonado su rol como pequeña empresaria, gracias a Ruddy Rodríguez Cosméticos, compañía (con sede en el Centro Sambil) con la que recientemente llevó sus productos a Qatar y Siria (gracias al éxito de sus telenovelas por aquellos lares). Desde 1989, es una celebridad en la Hermana República, así como en otros países de Latinoamérica. Tiene un año viviendo, definitivamente, en Bogotá (según cuenta antes sólo iba y venía), junto a su actual pareja, el rejoneador Juan Rafael Restrepo. “Soy feliz”, dice en alusión al referido romance. Próximamente, se le verá también en la nueva serie juvenil de Venevisión llamada Qué clase de amor, original de su amigo Benjamín Cohen, en donde tendrá una participación especial, durante cuatro capítulos, haciendo las veces de Aurora, una exótica vidente que predecirá la suerte de Stefanie, la antagonista de la historia (interpretada por la joven modelo Mayela Caldera). En definitiva, suerte no le ha faltado. Su fortuna es, pues, el punto de partida de esta conversación.


Coordenadas: Vestido: Paula Della Rosa. Aretes: Clara Saldarriaga

Más allá del tarot

¿Crees en la suerte?
“Suerte es una de mis palabras favoritas. Cada vez que algo bueno me sucede digo: ‘¡Qué suerte que se me dio!’. También uso mucho: ‘¡Qué éxito!’. Creo que la suerte se la hace uno mismo con la ayuda de Dios. No en vano la Biblia dice: ‘Ayúdate que yo te ayudaré’”.

¿A ti nunca te han leído el tarot como lo hace Aurora, tu personaje en Qué clase de amor?
“Jamás. Es que yo mi suerte no se la dejo al tarot ni al las piedras ni a la lectura del tabaco ni a la lectura del cigarrillo ni a menganito, que ‘es un brujo buenísimo’. ¡Ojo! Respeto la verdad de cada quien. Tengo amigos católicos, evangélicos, santeros y ‘brujildos’. Y es rico filosofar con ellos sobre nuestras creencias. El mejor ejemplo de tolerancia ha sido el Papa Juan Pablo II, que invitó a todas las religiones a unirse”.

¿Y qué dice la cienciología de la suerte?
“La cienciología dice lo mismo que te acabo de comentar: tu suerte depende de ti. Entre otras cosas, tú decides si te amargas por las cosas negativas que te pasan o, simplemente, escoges ser feliz. Los cienciólogos somos seres humanos”.

¿Alguien ha dicho lo contrario?
“Muchas veces, por ignorancia, se inventan muchas cosas sobre esta religión. Es mentira que comamos placenta o que seamos marcianos. Yo no tengo nada raro, ¿o sí? Mírame y dime (se comienza a desprender los restos de una capa de látex que tiene debajo de sus ojos)… No, ya va, estas arrugas son por el látex que me pusieron hoy para la película que estoy terminando (se refiere a su personaje en Venezzia). No vayas a poner: ‘Ruddy está vieja’ (risas)”.

Pero sí tienes la suerte de Dorian Gray…
“(Risas) Así me dicen. No sé, para mí las arrugas y el espíritu van juntos. Si tú tienes tus cuentas saldadas, si no eres envidioso, si estás bien, eso se refleja en tu rostro. Así que antes de hacerse un ‘arreglito’ (se refiere a la cirugía estética) por fuera, más vale acomodarse por dentro”.

Es decir, de momento, no te harías una cirugía estética…
“Hasta ahora no la he necesitado. Imagino que en algún momento lo haré. Pero estoy clara en que no voy a verme bien si no hago el bien”.

¿Qué pasaría si te ofrecieran el papel de abuela en una telenovela? Tomando en cuenta los cánones de la edad que imperan en nuestra televisión…
“Pues les digo: ‘¡Su abuela!’ (risas). Te cuento que, en este momento, a escala internacional, las mujeres de 40 años son afortunadas en el mundo del espectáculo. ¿Sabes cuántas protagonistas de series exitosas tienen más de 40? Desperate Housewives, Grey’s Anatomy, Sex & the City…”.

Nada que ver con Niña Bonita…
“(Sonríe con nostalgia) Fue la primera protagonista con pelo corto. ¿Te acuerdas? Todavía mucha gente me dice así en la calle. Eso sí fue tremenda suerte: protagonizar una telenovela que se convirtiera en una referencia”.

¿Otras que sean una referencia para ti?
“Cuando estaba separándome de mi anterior pareja, me ofrecieron La Ex en Colombia. Dime si eso no es terapéutico (risas). Me dije: ‘estoy fregada, pero voy a pasar este duelo con humor’. Si nos vamos hacia atrás tengo que nombrar Amores de fin de siglo, de Leonardo Padrón, donde interpreté a Lejana San Miguel, una prostituta que hacía performances con música de Vinicio Adames y coreografías de Antonio Drija, un venezolano que ahora está en el Cirque Du Soleil. ¡Qué lujo!, ¿no?”.

¿Algún galán con el que te sintieras privilegiada trabajando?
“El colombiano Víctor Mallarino en El Inútil. Antes de comenzar las grabaciones me dijo: ‘Voy a luchar porque los protagonistas queden juntos’. Y yo le dije: ‘Víctor, por favor, la telenovela se llama El Inútil, ¿cómo van a quedar juntos?’. Y tal fue la vuelta que le dio a su Mirando Zapata, que, en efecto, hizo que él y Rubiela, mi personaje, quedaran juntos al final. Además, Víctor me dirigió en Amas de casa desesperadas (la versión latina de Desperate Housewives que transmitió recientemente Televen) y eso también fue un lujo”.

Otro galán que te venga a la mente…
“El peruano Diego Bertie en Amantes de luna llena (Venevisión, año 2000). Me dio uno de los regalos más bellos de mi vida: estábamos grabando una escena encima del tepuy Roraima y, en uno de los descansos, después de que yo había escuchado por primera vez el sonido del silencio, él se puso a entonar Music of the Night, del musical El fantasma de la ópera. El camarógrafo y yo nos pusimos a llorar de la emoción. Después de ese maravilloso momento le regalé un libro sobre Venezuela y, en las páginas del Roraima, le coloqué: ‘En este lugar escuché por primera vez el sonido del silencio. Este es mi país’”.


LO QUE SÍ TENGO SON INFLUENCIAS PARA CAMBIAR MI PAÍS. Y NO SÓLO YO. LAS TENEMOS TODOS… SIENDO PRODUCTIVOS

¿Cuál es la suerte del pueblo venezolano? “Pues tenemos la fortuna de ser buenas personas, confiados y dicharacheros. Además, no somos doble cara. Pero, en definitiva, para correr con mejor suerte, tenemos que volver a unirnos. Estamos viviendo unos tiempos de ‘Me miras feo y te pego un tiro’. Y la única oportunidad de salir adelante es la unión. Por otra parte, mientras no tengamos el sentido de pertenencia que tienen con sus países los mexicanos o los colombianos, no vamos a prosperar. Mientras no pensemos: ‘esta playa es mía, esta calle es mía, por lo tanto botaré la basura en su lugar’, no vamos para el baile. Mientras no asumamos una buena cultura de servicio tampoco. ¿Cómo es posible que uno entre a un establecimiento, diga ‘buenas tardes’ y tenga que repetirlo mil veces hasta que la persona diga ‘buenas tardes’?”.

¿Te ha pasado?, ¿no te piden un autógrafo más bien?
“En muchos casos no me reconocen y lo prefiero así. Porque no se trata de que yo piense que me merezco ser tratada por ser Ruddy Rodríguez, sino porque soy un ser humano. Tú vas a mi tienda y siempre serás tratado con un ‘por favor’, un ‘hasta luego’, un ‘gracias’. En otro orden de ideas, acá tenemos la suerte de contar con los recursos para hacer un buen turismo, pero no lo hacemos. Teniendo uno de los mejores cafés del mundo no hemos inaugurado un museo del café, por ejemplo. No podemos seguir viviendo, exclusivamente, del ‘chorro’ de petróleo. También producimos el mejor cacao, tenemos unas camaroneras espectaculares y hasta el mejor ron, pero el mayor empuje siempre es el del sector petrolero. Tenemos unas fortunas que ya muchos países quisieran tener, pero… ¿estamos dispuestos a sacarles provecho? No lo sé”.

¿Sientes que los colombianos son unidos? ¿Corrieron con esa suerte?
“Los colombianos tienen la suerte de levantarse después de grandes tragedias. Es un pueblo que tiene 40 años de guerrilla y sigue en pie. Y sí, está unido. Es la mejor prueba de que un país lo hace su gente”.

Volviendo a Venezuela, ¿quedó atrás aquel rumor que te unía al presidente Hugo Chávez?
“Quedó atrás, pero vuelvo a repetírtelo: no tengo ninguna relación con el señor presidente. Lo que sí tengo son influencias para cambiar mi país. Y no sólo yo, las tiene cada uno de los venezolanos… siendo productivos. Ronald Hubbard (estadounidense fundador de la cienciología) dice: ‘La productividad es la base de la moral’, y tiene toda la razón. Porque mientras tú estés produciendo estás generando dinero, energía positiva y, sobre todo, no estás criticando al prójimo. Si, además de eso, te permites soñar y después hacer todo lo que esté a tu alcance para que tus sueños se hagan realidad, pues mejor”.

Suenas a la Miss World Venezuela que fuiste en el 85…
“Pana, es que el Miss Venezuela es otra suerte. Yo he visto trampolines y el Miss Venezuela (risas). Yo diría que ese certamen es, más bien, un tobogán con tirabuzones, por la oportunidad que representa para las que participamos allí, por el aprendizaje que nos deja. En la época del Miss Venezuela tenía lo mejor de los dos mundos porque venía de hacer teatro en Rajatabla. Y una vez que ya gozaba de cierto reconocimiento en televisión, el grupo me llamó para celebrar sus 15 años y asumir, en el teatro, el rol de Julieta en Romeo y Julieta. Y lo máximo que uno puede pedir, como actriz, es ser una heroína de ese talante, como Julieta, Sor Juana Inés de la Cruz o Manuela Sáenz”.

En definitiva, ¿crees que naciste con buena estrella?
“Chamo, yo nací en El Conde y estudié en el liceo Antonio Guzmán Blanco, de El Paraíso. La buena estrella fui haciéndomela cuando descubrí quién era yo y lo que quería hacer con mi vida. Para mí, el orden correcto es: ser, hacer y tener. Lo demás es tener en cuenta que Dios siempre está presente y pedirles la bendición a tus papás”.

LA SUERTE DE CONOCER A…

Mirta Borges
“La conocí en Enamorada, la primera telenovela que hice, y luego en Y la luna también. Me le acerqué por la admiración que siento por ella como actriz y terminó dándome las primeras lecciones para manejarme bien en el medio artístico. Me indicó quiénes eran las personas en las que podía confiar y me advirtió de aquellos clásicos personajes que se me acercaban sólo para acostarse conmigo. Además, me ayudó a relacionarme bien con las cámaras”.

Eva Moreno
“Con ella trabajé también en Enamorada y nos reencontramos en Amantes de luna llena. Me deslumbró su sensibilidad artística. En sus escenas, lloraba con un sentimiento, con una credibilidad, con un amor, únicos”.

Celia Cruz
“Me parecía que su vida artística era tan movida que, cuando tuve la oportunidad de conocerla, no aguanté la tentación de preguntarle: ‘¿Usted no se cansa de viajar tanto?’. Y ella me dijo (la imita): ‘Mi niña, a mí lo que me mantiene viva es montar los pies en el avión y luego sobre el escenario’. Desde entonces nunca más volví a quejarme de mi trabajo”.

AGRADECIMIENTOS
• Maquillaje: Ricardo Plata
Bogotá, Colombia
• Vestuario: Entre Amores
Bogotá, Colombia