Un benefactor anónimo dona dos millones de dólares al zoo de Miami
Posted on April 14th, 2008 in Uncategorized |
Un fallecido benefactor estadounidense legó al Metrozoo de Miami (Florida) más de dos millones de dólares con la condición de que no fuese desvelada su identidad, informó un directivo del zoológico.
El filántropo de 95 años, que murió recientemente, solo puso en su testamento dos condiciones para que se realizase esta donación: que se preservase su anonimato y que el dinero fuera administrado por Ron Magill, director de comunicaciones del establecimiento.
“Era un gran amigo, alguien a quien conocí hace 17 años y que mostraba un gran amor por los animales”, explicó Magill, quien precisó que el benefactor ya había hecho donaciones al zoológico por un total de 900.000 dólares.
“Un día vino y me dio un cheque por 90.000 dólares, y, la verdad, yo no le conocía” y pensé que era la chaladura de un viejito, recordó Magill, quien describió al benefactor como una persona muy modesta que vestía de una manera sencilla.
“Cuando lo conocí pensé que era un hombre muy pobre”, apostilló. En una de las tantas veces que se encontraron, el directivo del zoológico le preguntó por qué “vivía como si no tuviera nada y no empleaba el dinero que le había donado para comprarse una casa o un automóvil nuevo, ya que el que tenía era muy viejo”.
La respuesta del filántropo fue de una sabiduría socrática: “Cuando pareces pobre, puedes saber cómo es la gente de verdad”. “¡Nunca olvidaré la contestación que me dio!”, resaltó Magill, quien destacó que la generosidad y discreción de su amigo chocan hoy con el deseo de fama y protagonismo de muchos de los que realizan donaciones. En ese sentido, contó que “existe gente que dona mil dólares al zoológico y durante diez años no paran de pedir cosas”, al contrario que el estoico y generoso benefactor.
A veces Magill se lo encontraba paseando por el zoológico y cuando le preguntaba porqué no le había avisado para atenderle como él se merecía, siempre le respondía lo mismo: “No te quiero molestar”. “¡Un hombre que ya había donado ya casi un millón de dólares al zoo!”, exclamó.
Ahora, con esta última donación, precisó, podremos construir un anfiteatro techado donde desarrollar programas educativos para niños, un proyecto con el que sin duda él estaría encantado. Magill se mostró emocionado al recordar al benefactor del zoológico, una persona que había dirigido en Nueva York una empresa de herramientas e invertido en acciones, alguien, agregó, “con valores de verdad”.
